REFUGIO TEIDE

Refugio Teide

Altavista, es el nombre del refugio del Teide, situado a tres mil doscientos sesenta metros de altitud, se halla en el punto idóneo para gozar del mejor amanecer de Tenerife, con la imponente sombra del volcán proyectándose sobre el océano Atlántico.

El establecimiento dispone de 3 dormitorios con capacidad total para cincuenta y cuatro montañeros, aparte de aseos sin ducha, cocina, almacén y enfermería. La estancia queda limitada a una noche anterior reserva on-line. La pernoctación entiende cálida ropa de cama, con lo que los usuarios no van a deber llevar saco de dormir.

La estancia en el Cobijo de Altavista incluye la opción de recorrer el camino Telesforo Bravo hasta el cráter para poder ver amanecer desde la cima del volcán más alto de España. Los montañeros normalmente abandonan la instalación de madrugada para llegar al pico justo al amanecer y después salir del camino ya antes de las 9 de la mañana. Desde esa hora es preciso contar con un permiso singular gratis que entrega el Parque Nacional del Teide por medio de su página web de reservas.

El tiempo estimado para llegar al Cobijo de Altavista por el camino de Montaña Blanca es de 4 horas, y para llegar del Cobijo al pico del Teide, de unas 2 horas más.

Resumen

La reserva del Cobijo del Teide no solamente te obsequiará uno de los amaneceres más espectaculares que nunca hayas vivido. Asimismo una noche mágica en la que vas a sentir que puedes tocar las estrellas mientras que duermes en el Teide.

Y es que la localización del Cobijo a tres mil doscientos sesenta m y el hecho de que el cielo del Teide es de los mejores cielos del planeta para la observación astronómica, te van a hacer gozar del cielo estrellado como jamás ya antes.

¿Qué plan te planteamos?

Cuando llegues al Cobijo de Altavista, tras una travesía a pie por Montaña Blanca, uno de los caminos más espectaculares de ascenso al pico del Teide, o bien por el camino de La Fortaleza y después por Montaña Blanca tras salvar el desnivel de manera cómoda en Teleférico, vas a estar más cerca de cumplir tu sueño de dormir en el Teide y ver de qué forma se lúcida el día desde el punto más alto de España, a tres mil setecientos dieciocho m de altitud y con ese fragancia a azufre tan propio de los volcanes activos.

Vas a ver los primeros rayos de sol desde la cima del Teide, anegando de colores todo el paisaje mientras que el volcán proyecta su sombra sobre el mar.

Noche en el Teide: dormir en las faldas del volcán y ver el amanecer más alto de España

Hay cosas que deben vivirse una vez en la vida, y dormir en lo alto del Teide es una de esas experiencias únicas y también inigualables. Si eres tinerfeño, no tienes disculpa, y si tienes pensado visitar Tenerife, toma nota, pues esta es una de esas experiencias que no debes dejar pasar.

Pocos volcanes en el planeta ofrecen la ocasión de poder dormir en sus faldas, arropado por un mantón de estrellas y sobre un dulce lecho de mar de nubes. El cobijo de Altavista, en el Teide, está ubicado a tres mil doscientos sesenta metros de altitud, y abre sus puertas todos y cada uno de los días del año (salvo inclemencias del tiempo) para dejarte dormir lo más cerca del cielo que hayas dormido jamás!

Y por si acaso esto fuera poco, lo más increíble es poder ver el amanecer desde el punto más alto de España. Si subes al cráter ya antes de las 09:00 a.m. no precisas solicitar permiso. Los montañistas se preparan desde bien temprano para el ascenso. Lo idóneo es salir tipo 05:00 para emprender la senda hasta el cráter, que a gran ritmo, mas sin fatigar, puede llevarte prácticamente 2 horas.

Y una vez arriba, vas a ver los primeros rayos de sol saliendo bajo tus pies, entre el fragancia a azufre y el humo que desprende el volcán… y conforme el calorcito del sol comienza a dejarse sentir y también alumbra todo a su paso, en el extremo opuesto, la sombra del Teide se marcha levantando magnífica sobre las nubes y el mar, mientras que no tan lejos atisbas otras islas próximas.

Este es uno de esos instantes que te hacen sentir vivo. Te sientes pequeño sobre ese gigante, mas al tiempo te sientes grande, pues has llegado hasta allá, por el hecho de que estás en lo más alto.

Por unos minutos te olvidas del planeta, tu psique se aisla de todo… y te dejas arrullar por el silencio, te concentras en poder retener en tus pupilas eso que te está erizando la piel. Luego… sacas el móvil y comienzas con las fotografías y los selfies… jejeje Asimismo hay que inmortalizarlo!

Tu noche mágica, planificación y tips:

El paso inicial es reservar en el Cobijo, recuerda que el máximo es de una noche!. El aforo es limitado, cerca de cincuenta de personas, conque hazlo anticipadamente a fin de que no te lleves sorpresas. El costo es de veinticinco euros por persona y noche.

El cobijo abre su hall a las 11:00 mas los dormitorios abren a las 19:00. Lo idóneo es subir desde mediodía o bien tarde para poder explorar un tanto ciertos caminos del Teide y después ya entrar al cobijo a cenar, ver el atardecer y dormir.

Vistas desde la ventana del Cobijo

Si no deseas pecar de poco previsor, ten presente estas recomendaciones:

– Lleva abrigo. Da lo mismo la temporada del año en que subas, lleva pantalón largo y ropa térmica por el hecho de que de noche hace frío. No olvides llevar alguna chaqueta ligera cortavientos, pues por la madrugada cuando salgas con rumbo al cráter te va a salvar la vida. Asimismo lleva visera para el sol para las horas diurnas.

– El calzado cómodo es esencial. El camino es de piedras, y unas botas o bien tenis de montaña es lo que precisarás para eludir sustos y dolores de pies.

– No olvides coger una linterna. El ascenso al cráter a ver el amanecer es por la noche, conque deberás iluminar el camino. Puede ser una linterna de mano, o una de esas que van agarradas a una cinta en la frente.

– Lleva agua abudantemente por el hecho de que el pateo va a dar sed. En el cobijo tienes asimismo máquinas expendedoras donde adquirir agua, mas siempre y en toda circunstancia va a ser mejor ir preparado y salir de casa con múltiples botellas en la mochila.

– Lleva tu comida. Vas a hacer la cena y el desayuno en el cobijo. Y allá solo venden chocolatinas y galletas. Tienes cocina para calentar comida (calderos, microondas, etc…) Lo idóneo es llevar bocadillos, barras energéticas, bollería… ya eso depende de cada uno de ellos.

– Coge pastillas para el cefalea o bien el malestar. Es posible que sufras mal de altura (en tal caso deberás descender unos metros hasta el momento en que se te pase), mas del mismo modo, siempre y en todo momento lleva ibuprofeno o bien algún medicamente para el cefalea y el malestar. Te hará falta, cree que vas a estar sobre los tres mil metros.

– Carga lo justo y preciso. No vayas cargado, por el hecho de que con ese peso deberás ir hasta el cobijo y deberás subir hasta el cráter. Además de esto, la basura no vas a poder dejarla en el cobijo. Allá te van a dar una bolsa y deberás partir con ella por la mañana.

– Si tienes power bank mejor. Allá hay enchufes, mas pocos para toda la gente que hay. Conque si tienes batería externa para cargar tu móvil, mejor que mejor.

– No olvides tus cosas de aseo. En el cobijo no hay duchas, conque llevar unas toallitas refrescantes es buenísima idea. Hay baño y lavatorio, como ropa de cama. En ese sentido, está realmente bien pertrechado!

Una noche de aventura y buen rollo:

Mi amigo panameño Jíbaro me acompañó en esta aventura. Había venido a pasar una semana a mi tierra y no deseaba que se fuera sin pisar el Teide. Mas era la primera vez de los 2 ( jamás había dormido en el cobijo ni había subido al cráter). Llegamos al Cobijo tipo 18:00, ya había gente por allá. Unos descansando dentro, aguardando a entrar en sus habitaciones, y otros fuera gozando de un rato de relax al sol.

Procuramos cobertura, a veces llegaba y a veces no. Mas total, qué más daba, se agradecía la desconexión… qué mejor que olvidarse de todo y entrar en sintonía con ese paisaje y esa grandeza de la naturaleza.
Gente extranjera, ciertos canarios y algún peninsular. 2 amigos que conocimos. Ana y Pedro. Ella venezolana y vasco. Largas conversaciones a lo largo del atardecer, en la cena, bajo la luz de la luna percibiendo las estrellas… Al final las experiencias más bonitas no solo deben ver con los lugares que visitamos, sino más bien asimismo con las personas con las que los compartimos. Gracias amigo Jíbaro por estas experiencias!

No pudimos dormir mucho, y eso que las habitaciones están realmente bien y las camas son muy cómodas. Todavía de esta manera, éramos unas catorce personas en la habitación. Jíbaro durmió en la parte alta de la litera y abajo. Me dolía la cabeza, y estaba inquieta. Cuando sonó el despertador daba la sensación de que habían pasado solo treinta minutos, mas la noche había volado! Eran las 04:30. Me levanté, me adecenté, preparé la mochila y nos hallamos con nuestros nuevos amigos en la cocina para desayunar y tomar un ibuprofeno que aliviara el malestar.

Sacamos la fotografía de conjunto ya antes de partir y con mucho empeño dejamos el cobijo para empezar el ascenso. Os engañaría si os dijese que es simple. Fue duro. El primer tramo saliendo del cobijo fue el peor. Me sentía algo mareada la verdad. Apenas daba veinte pasos y me debía parar. Hacía frío y al tiempo estaba bañada en sudor. Menos mal que había luna llena y el camino se atisbaba con considerablemente más sencillez. Dejé de mirar el reloj, dejé de mirar cara arriba. Solo andaba, me paraba habitualmente, charlaba con los chicos, y proseguía.

En ese instante recordé una oración que había leído hacía no mucho, sobre que absolutamente nadie sube fotografías de cuando está escalando una montaña, la gente sube las fotografías de cuando ha llegado a la cima. Y lo comprendí. No fue un camino, mas te cueste aproximadamente hacerlo (no todo el planeta está en buena forma física jeje), vale la pena. Por el hecho de que cuando subes la última pendiente hasta el cráter y al fin llegas… es una sensación increíble!

Con lo que os animo. Os invito a salir de vuestra zona de confort, a explorar el planeta, a dormir en volcanes, a escalar montañas… a venir a mi tierra y coronar mi Teide. No hay solamente hermoso. Os lo puedo asegurar!