PARQUE NACIONAL DEL TEIDE

Parque Nacional del Teide

Pocos rincones del mundo transmiten ese aura de simbiosis entre mito y realidad, roca y cielo, donde se mezcla la íntima y minúscula belleza de una violeta con la grandiosidad de un volcán: BIENVENIDOS AL PARQUE NACIONAL DL TEIDE.

El Parque Nacional del Teide sintetiza todos y cada uno de los aspectos que adjetivan a las Canarias como las Islas Agraciadas, las Afortunadas. El Teide se erige sobre las nubes como el mayor referente de un archipiélago en el que hallamos 4 de los 13 Espacios Naturales Protegidos que conforman la Red Estatal de Parques Nacionales, prueba de su manifiesta peculiaridad.

Declaración de Parque Nacional

Es a fines del siglo XIX cuando se comienza todo el movimiento de conservación de ciertos espacios por la grandeza de su paisaje. Pronto, en mil novecientos dieciocho, se declaran los 2 primeros Parques Nacionales en España, Covadonga y Ordesade de gran tradición histórica; el tercero en ser declarado ParqueNacional, tras una temporada de gran inestabilidad a nivel político y social en el planeta, fue el PARQUE NACIONAL DEL TEIDE.

El Teide no sólo acoge un paisaje espléndido y una genial muestra de vulcanismo y adaptación de la vida al ambiente, sino también es el pico más alto de España.

Primer Parque Nacional de Canarias

El Parque Nacional del Teide es el primero que se declaró en las Islas Canarias. Este hecho no resulta extraño a cualquier persona que lo visite y se vea inmerso en un paisaje volcánico estremecedor.

Especies animales y vegetales únicas en el planeta

El Teide es el hogar de un sin número de especies animales y vegetales que, sorprendentemente, han decidido instalar en él su morada. Además, para perplejidad de científicos y visitantes, no es posible verlas en ningún otro sitio del planeta.

Teide altura

Si a esta inestimable riqueza biológica del Parque Naional le agregamos la existencia del omnipresente Teide, con sus 3.717,98 m. de altitud, conseguimos un conjunto de inestimable valor natural y paisajístico cuya protección y conservación supone un reto para todos.

Historia del Parque Nacional del Teide

La primera petición constatable en la que se pide que el Teide sea Parque Nacional data de mil novecientos treinta y cuatro, a lo largo de la República, cuando el Ingeniero Jefe del Distrito Forestal de Santa Cruz manda, a solicitud de la Comisión Gestora del Cabildo Insular de Tenerife, una carta al Directivo General de Montes, Caza y Pesca en la que plantea “la declaración de parque nacional y sitios nacionales, y de monumento natural de interés nacional en el Macizo Montañoso Central de la Isla de Tenerife”.

El Teide Tenerife

La carta, en la que se defendía el espacio a resguardar con gran pasión, presentaba los sitios notables que demandaba la Ley de 1.916, sobre la declaración de parques nacionales. La carta fundamentaba la petición con razones científicas y turísticas.

En el documento se describe El Teide y Las Cañadas como formaciones volcánicas de máximo interés científico por su estructura y composición.

Plantea la gran y especial atracción para el turismo extranjero y el propio de España,  que presentan estos maravillosos rincones naturales.

El Parque Nacional del Teide y la Guerra Civil española

Este documento entró en los ficheros de la villa de Madrid en el mes de julio de mil novecientos treinta y seis, poquitos días antes del comienzo de la Guerra Civil. Lógicamente, el expediente quedó paralizado.

El hecho de que esta petición quedara paralizada retrasó en veinte años la declaración del Parque, aunque parezca sorprendente fue muy positivo, a continuación lo explicamos.

En tal documento se asocia el desarrollo turístico con la creación de nuevas infraestructuras, hasta el punto de plantear la realización de una carretera que subiera en espiral por las laderas del Teide hasta los tres mil setecientos metros de altitud.

No sabemos con absoluta seguridad si se habría llegado a efectuar semejante obra. Es muy posible que por lo menos se hubiese intentado, con el enorme estropicio paisajístico que tal obra significaría.

Declaración del Parque Nacional del Teide

La Declaración de Parque Nacional se genera, al fin, en mil novecientos cincuenta y cuatro. A continuación, citamos un fragmento del Decreto de 22 de enero de 1954, donde se da por fin nombre al Parque Nacional del Teide, a saber:

«…manteniendo el obligado criterio de limitar la declaración de parques nacionales a casos de auténtica salvedad, se presenta como de forma plena merecedor de este singular trato el del sugestivo Teide, en el que se dibuja el gran cráter de prácticamente verticales paredes, y que con su conocido pico de 3.713 metros, marca la máxima altura de las cimas españolas, dominando el enorme Circo de las Cañadas, que se extiende sobre los 2 mil metros, con sus pendientes laderas, atravesadas de profundos acantilado, integrando todo ello en un paisaje de pasmante belleza, que en unión de las significadas peculiaridades geológicas de tan fenomenal roquedo y la particularidad de la vegetación que sustenta, son causa bastante a fin de que pueda hermanarse dignamente el del teide con los 2 Parques Nacionales existentes, formando el tercero de los lugares que han justo esta preeminencia en España.»

Cañadas del Teide

Las Cañadas del Teide encierran un circuito ovalado de unos ciento treinta km de superficie cuyo eje mayor comprendido entre el Portillo de la Villa, Pico del Teide, Pico Viejo y montañas de Chasogo es de dieciseis kilómetros. El eje menor no existe por el hecho de que la pared no se cierra por el norte del Parque Nacional del Teide.

En la pared de Las Cañadas se halla el registro geológico de los procesos eruptivos que configuraron el viejo Edificio Cañadas. Rompiendo la continuidad horizontal de los estratos, aparecen enormes muros de piedra que recorren la pared en su altitud; son los diques del Parque Nacional del Teide.

Los diques se forman al enfriarse el magma que rellena los conductos de emisión y queda atrapado en fisuras y grietas donde coagula. Más tarde, la erosión los deja expuestos al exterior, lo que nos permite su contemplación.

Caldera de las Cañadas

La destrucción parcial del Edificio Cañadas dio sitio a lo que el día de hoy llamamos Caldera de las Cañadas. Es conveniente resaltar que el proceso destructor fue rapidísimo. En el caso del Circo de las Cañadas, la depresión no es perceptible en su amplitud original. Es obvio que se trata de una caldera elíptica dividida por los Roques de García, restos erosionados del viejo Edificio de las Cañadas del Teide.

Circo de las Cañadas del Teide

El origen del Circo de las Cañadas es uno de los grandes misterios que se plantea el volcanismo en las Islas Canarias. Este accidente geográfico ha llamado la atención de la investigación vulcanológica que, con miles de datos, han emitido sus tesis sobre el origen de la depresión. Las distintas teorías son las siguientes:

Génesis explosiva

Ciertos autores del pasado creyeron que ciertas erupciones violentamente explosivas podrían producir cráteres de las dimensiones de Las Cañadas. Esta hipótesis quedó rápidamente olvidada por no existir los materiales que deberían haber sido lanzados por aquella gigantesca explosión.

Génesis de hundimiento

Esta hipótesis defiende que la presente depresión se produjo por el colapso vertical de gran parte del edificio.

El colapso estaría asociado con el vaciado de una cámara magmática cuyo techo se habría desgastado por las sucesivas erupciones. Para mantener la hipótesis del colapso como origen de la Caldera de las Cañadas es preciso situar, este hundimiento al actual emplazamiento del Teide y Pico Viejo.

Hasta hace poco tiempo esta era la hipótesis más extendida, sin embargo ha ido perdido vigencia en nuestros días a favor de la teoría del deslizamiento del Parque Nacional.

Génesis de deslizamiento

La Caldera de las Cañadas tuvo su origen en un proceso de deslizamiento gravitacional de gran parte del viejo Edificio volcánico.

En el sitio que en la actualidad ocupa Las Cañadas, hace ciento ochenta años había un enorme complejo volcánico, el Edificio Cañadas. Los científicos lo estiman en seis mil metros de altura.

Este dique volcánico en La Cañada se desequilibró en sus laderas y se generó un deslizamiento de dimensiones gigantes cara el mar. Es más, dejó atrás una gran depresión en forma de herradura de diecisiete kilómetros de anchura, que forma el anfiteatro de Las Cañadas del Parque Nacional del Teide.

Desde este instante se desencadenó una fase de intensa actividad volcánica. Las lavas lanzadas a lo largo de este periodo rellenaron el hueco y edificaron el complejo Teide-Pico Viejo.

No siempre el Teide ha tenido el aspecto que presenta en la actualidad. En tiempo de romanos el Teide era una montaña mucho más baja, de color más claro y acababa en forma redondeada. Posteriormente, a lo largo de la Edad Media, hubo una erupción que duró décadas. En esta, se expulsaron las lavas negras del Pico del Teide, alcanzando así su actual altitud y fisonomía.

El Teide en un click